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OUR FATHER'S PERSISTENT LOVE MINISTRIES, INC.
UN FUTURO Y UNA ESPERANZA
He tenido un problema de adicción desde que era adolescente, y he estado en recuperación en muchas ocasiones. Durante mis numerosas recuperaciones tuve muy buenos trabajos, estuve casada, viví en muchos lugares y viajé alrededor del mundo. Nunca pude ser capaz de permanecer limpia. Finalmente, en 1990, llegué a lo más bajo y me uní a un programa de 12 etapas. Me volví muy activa, presidí reuniones, patrociné otras mujeres y me las arreglé para permacer 12 años fuera de las drogas. Tuve un excelente trabajo que me encantaba. Para este tiempo estaba divorciada y pensé: "lo logré." Tenía mucho dinero en el banco y aunque no me di cuenta en ese momento, estaba creando nuevas adicciones: el poder y mi trabajo. Cuando miro hacia atrás me doy cuenta que estaba buscando algo que me complementara: una carrera, un hombre, poder, control…algo. Yo siempre he creído en Dios. Durante los 12 años de recuperación siempre alabé a un poder superior. Nunca supe cuál era ese poder superior y nunca dediqué tiempo a averiguarlo. Pensaba que cuando las cosas iban bien era porque yo era buena, y cuando las cosas iban mal era porque Dios me castigaba. Por muchos años mi lema favorito era la letra de la canción de Billy Joel que dice: "prefiero reir con los pecadores que llorar con los santos, porque sólo los buenos mueren jóvenes." Estaba segura de que si eso era verdad viviría al menos 100 años. No solamente sentía así, sino que estaba orgullosa de ello. Que triste. Cuando vinieron los tiempos difíciles, y siempre vienen, hice algo que meses atrás hubiese jurado que nunca haría; volví a caer en las drogas en mayo del 2002 y en enero del 2004 me encontré en una celda en Middlesex County Correctional, preguntándome cómo se salió todo de control. Después de la recaida, sabía que me dirigía a la dirección equivocada, pero ya nada me importaba; había estado en recuperación varias veces y no tenía intenciones de volver a lo mismo. Pensé en el suicidio, pero no tenía las agallas. No quería morir, pero tampoco quería vivir. Mi familia no quería saber de mí, por lo que estaba completamente sola. Desearía poder decirles que fui al primer estudio de la Biblia porque buscaba al Señor, o porque tuviese esperanza. Sería mentira. Fui simplemente para salir de mi celda en la cárcel, más por aburrimiento que por el deseo de aprender. También sentía que Dios, quienquiera que fuera, me había dado ya mi segunda oportunidad. No merecía otra oportunidad y no estaba segura de quererla. Estuve dos meses y medio en la cárcel. Ahora lo veo como un rescate, más que como un arresto, el Salmo 119:71 dice: "Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos." Our Father's Persistent Love Ministry (Ministerio del Amor Persistente de Nuestro Padre) me mostró el amor persistente que yo necesitaba desesperadamente. De hecho sentí verdaderamente el amor de Dios y empecé a desear ir a los estudios bíblicos y a tener hambre de la palabra de Dios. La parte triste es que muchas mujeres tienen hambre de la Palabra mientras están en la cárcel, pero cuando salen de ahí regresan al mundo, yo misma lo he hecho varias veces. Debby, de "Our Father's Persistent Love Ministry", me aconsejó de la importancia de congregarse en una Iglesia, aunque mis recuerdos de la Iglesia no eran particularmente placenteros, mi córazon y mi mente estaban abiertos. Salí de la cárcel en abril 6 del 2004, el martes anterior al domingo de resurrección. Ese Viernes Santo fui a ver la película de La Pasión de Cristo. Exclamé de emoción y me pregunté, Él hizo todo eso por mi! Romanos 5:8 dice: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." El sábado fui a mi primer servicio religioso y aunque sólo conocía a Debby (y ella ni siquiera estaba ahí) me sentí parte del grupo y supe sin lugar a dudas que yo necesitaba y quería ser parte de la familia de Dios. Obtener la salvación en la cárcel fue la parte fácil, estaba quebrantada y me sentía dispuesta a aprender cómo caminar por Fe, cómo confiar completamente en Dios y cómo vivir una vida llena del Espíritu, sin embargo, es en lo que necesito trabajar día con día. Después de salir de la cárcel debía encontrar un trabajo y un lugar para vivir, lidiar con asuntos de la corte y pagar una montaña de deudas. Después de 45 años de tratar con el mundo en sus propios términos, ahora necesitaba aprender como hacer las cosas desde un punto de vista "Eterno." Empecé no mintiendo en mis solicitudes de trabajo; algo que hubiera hecho antes, es sólo una "mentira blanca," me decía a mi misma. Estaba empeñada en ser honesta y confiar en que Dios resolvería todo por mí. Sin embargo, yo dudaba . Fui a muchos lugares y nunca recibí respuestas. Estaba empeñada en seguir caminando por Fe. Finalmente recibí una llamada y empecé a trabajar en un buen lugar. Dos semanas después de empezar a trabajar chequearon mi récord. El único motivo por el que aún tengo este trabajo es por haber sido honesta en mi solicitud. Son experiencias como éstas (y son muchas) las que me han enseñado la importancia de caminar por Fe y confiar en el tiempo y el plan de Dios. 2 Corintios 5:7 dice: "Es por eso que vivimos por fé y no por lo que vemos." Yo antes pensaba que simplemente con no consumir drogas era suficiente, ahora me doy cuenta que entre más me acerco a Dios, más pecadora me siento. Bendito sea Dios que tenemos un Salvador, porque realmente lo necesito. Aún estoy limpiando los restos del pasado. No sería hermoso si el mundo fuese como Dios, seríamos perdonados y borrón y cuenta nueva. Sin embargo, estoy aprendiendo que mis más grandes errores y retos se están volviendo mis más grandes bendiciones. Ahora puedo compartir el amor de Cristo con otras personas que están perdidas y aún buscando, de la misma manera que estuve yo. Romanos 12:2 habla acerca de "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". He sido renovada. Muchos de los cambios en mi vida, no son cosas que he tenido intenciones de que pasen, pero Dios verdaderamente ha cambiando los deseos de mi corazón. Tengo la bendición de pertenecer a la más maravillosa congregación. Todos conocen mis historias y me aman de todas maneras. Por ejemplo, me enseñan acerca del amor de Dios y me proveen con una guía y aliento maravilloso, al tiempo que crezco en mi caminar con el Señor. También cuento grandemente con la consejería de Debby, que está siempre disponible. Yo asisto a un estudio de la Biblia a mitad de la semana, a un estudio de la Biblia de mujeres, soy ujier en mi iglesia y regularmente soy voluntaria en el "Lighthouse"( Lugar donde se dan alimentos a personas de bajos recursos económicos, como parte de uno de los Ministerios de mi congregación). Un sábado por la mañana llegó una mujer y empezó a llorar y llorar, me dijo que ella despertó esa mañana y que este era el último lugar al que ella quería ir. Yo en cambio desperté y estaba ansiosa por llegar. Thoreau dijo una vez que la mayor parte de la gente vive su vida en callada desesperación, a mi me gustaría pensar que vivo una vida de callada expectación. Oro todos los días para ver las oportunidades que el Señor pone en mi camino… para ser útil a Él, para oirle decir, (Mateo 25:21a) "Bien, buen siervo y fiel." Mi versículo favorito vino a mi estando en la cárcel. Fue de mucha bendición en ese entonces y aún continúa inspirándome. Este es Jeremías 29:11 "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis." Hoy tengo un gran futuro y mucha esperanza. Oro para que mi historia toque tu corazón y te de esperanza. Porque solamente con esperanza, podrás tener un futuro.
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